Foto: José Luis Alonso Ortega

SALIDA DIDÁCTICA A TABUYO DEL MONTE (LEÓN)

24 de octubre de 2009

Eran las 8,15 horas de la mañana, cuando partimos con dos autobuses hacia Tabuyo del Monte a pasar nuestro día micológico. El viaje muy tranquilo, con una parada pasado Benavente, se hizo relativamente corto. A las 11,30 horas, más o menos, ya estábamos en el pueblo a las puertas del Restaurante donde después comeríamos. Desde aquí, acompañados por Gerardo, nos dirigimos a una bonita zona de roble con pinares próximos.

Aunque con un día espléndido para pasear por el campo, no fue así desde el punto de vista micológico, pues con la larga sequía que ha habido en toda la meseta esta temporada fue imposible recoger las suficientes muestras como para hacer un taller serio, tan solo se recogieron algunos ejemplares de Calvatias, Mecenas seynii, una Fistulina hepática y poco más.

Pasado el tiempo de estancia en el campo nos reunimos en el punto de partida, para dirigirnos de nuevo al pueblo y visitar el Centro de Interpretación de la Micología y un pequeño Museo de la Miel que allí han montado.

Debido al gran número de socios asistentes hicimos dos turnos, mientras unos veíamos el Museo de la miel y comprábamos algún producto relacionados con la miel, otros visitaban el Centro de interpretación.

Habiendo visto todos los dos centros, a las 14,45 horas nos dirigimos al restaurante, donde ya nos esperaban Marisa y sus compañeras.
Decir que, a pesar del gran número de comensales que éramos nos acoplaron estupendamente, ocupando todas las dependencias disponibles del restaurante. Una vez sentados todos empezaron a servirnos un gran menú.

De primero pudimos degustar uno de los tres ricos platos de “judiones de la tierra con Leucopaxillus candidus”, “garbanzos leoneses con pleurotus ostreatus, pimientos del piquillo y bacalao” o “crema de calabacín con setas y aceite de boletus” (alguno probó los tres), de segundo tuvimos cuatro a escoger:: “morcillo de buey con setas”, “carne a la taberna guisada con pimientos”, “pechugas de pollo escabechadas” o “bacalao con gulas y boletus” (también hubo quien probó casi de todos), la selección de postres fue el siguiente:“mouse de frambuesa, “cuajada casera con setas caramelizadas” “tarta de queso” o “flan”, todo ello regado con un buen vino de la Ribera del Cea y, para terminar, los cafés con pastas de elaboración casera y los correspondientes chupitos.

La verdad es que la comida fue, además de abundante de extraordinaria calidad y el trato de las dueñas con Marisa a la cabeza fue exquisito y familiar.

Antes de levantarnos hubo un pequeño obsequio para todos por parte de la Casa que consistió en un tarro de mermelada de frambuesa o de remolacha de elaboración propia.

Habiendo terminado de comer, pasamos, también en grupos, a ver la explotación de setas de cultivo que la Sociedad ha instalado, donde se nos dio cumplida explicación de la misma, sobre el trabajo que ello suponía con las especies que estaban probados, los problemas que les van surgiendo y los resultado que van alcanzando.

No obstante a ser una explotación que está empezando, ya está logrando interesantes resultados.

Seguidamente, en los autobuses nos dirigimos a la presa nueva, para terminar la jornada dando un paseo por el entorno de la misma disfrutando del paisaje y del estupendo tiempo que tuvimos. Allí, satisfechos del día pasado, aunque no hubo recogida micológica, dimos por concluida la Jornada didáctico-gastronómica-cultural, iniciando el regreso a casa.

A las 9,30 horas de la noche, con pocas setas pero contentos y satisfechos del buen día pasado, llegamos a Valladolid.

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